¿Coaching o terapia?

En los últimos tiempos han proliferado no sólo los cursos para convertirse en coach, sino también la moda de poner delante el término Coaching a todo lo que se mueve. Pero el coaching no deja de ser una técnica con unas aplicaciones muy limitadas. 

coaching-o-terapia-eva-campos-navarro

¿Coaching o terapia? Esta es una de las grandes preguntas que muchas personas me trasladan. Lo cierto es que últimamente, y desde hace unos años, la esencia del coaching se ha ido desvirtuando porque, por alguna “extraña” razón, ahora todo es coaching. Sin embargo, el coaching es una técnica que se usa para clarificar objetivos y cómo llegar a ellos. Nada más (y nada menos). De hecho, el coaching no profundiza en las razones, sino que se basa en algo mucho más sencillo; estoy en el punto A y quiero llegar al punto B así que ¿cómo lo hago? Sin embargo, si una de las razones por las cuales no es posible llegar al punto B es porque hay un bloqueo (por ejemplo, en el caso de pareja, una relación de codependencia) el coaching no es lo más indicado para ello. En estos casos hay que acudir a una terapia. Un buen profesional del coaching puede comenzar un proceso pero a la mínima que detecte que existe un bloqueo, un trauma o una situación que se ha de trabajar profundamente, te derivará a un profesional de la psicoterapia (si no está formado él mismo en psicoterapia).

El coaching tampoco trata patologías, trastornos, traumas ni bloqueos profundos. Por tanto, todos aquéllos coachs que venden coaching para bulimia, para la depresión, para trastornos alimentarios, etc. si no tienen un bagaje como psicólogos, no están indicados para ayudarte en esas áreas. Así de claro. No sólo es intrusismo profesional, sino que es una falta de respeto para el cliente (sí, porque aunque en terapia se llama “paciente” yo sigo llamándoos clientes) ya que si no tienes las competencias pertinentes para ayudar, has de ser honesto y derivar a alguien que sepa y pueda ayudar; el cliente es siempre lo primero.

El coaching, además, se basa en preguntas, de tal forma que el coach no dirige sino que crea un marco en donde el cliente se desarrolla a través de sus propias respuestas. En terapia se puede usar esta técnica, pero también puede haber técnicas directivas o de otra índole. Muchas herramientas usadas en coaching se pueden incluir en las terapias pero no al contrario, es decir, una persona que no es psicólogo o terapeuta no debe, bajo ningún concepto, aplicar determinadas técnicas psicológicas. Es como si un médico sí pudiera o supiera poner unos puntos pero, ¿dejarías a un enfermero que te colocara un marcapasos a corazón abierto?

Un coach no diagnostica. De hecho, ¡no tiene herramientas para ello! Un coach pueden entender que una persona se encuentra en un estado de tristeza pero no puede decirte con certeza que tengas una depresión. Para el diagnóstico se necesita un profesional especializado en diagnosis clínica. Por tanto, el coaching psicológico no existe; es sólo una etiqueta usada por gente que no tiene titulación como psicólogo o psicoterapéuta para aplicar técnicas y conceptos de estas áreas bajo el epígrafe de coaching. El coaching es el coaching y la psicología, la psicología.

Por tanto:

  • Si lo que quieres es pasar de A a B sin trabajar profundamente las razones por las que no lo consigues, trabaja con un coach.
  • Si tienes claro que hay bloqueos o traumas y los quieres trabajar profundamente, usa la terapia.
  • Si quieres que alguien te diga qué te pasa, usa la terapia.
  • Si tienes un trastorno (por ejemplo de alimentación), usa la terapia.
  • Si quieres desarrollar una (o varias) habilidades en concreto, como por ejemplo la optimización del tiempo o tus competencias comunicativas, trabaja con un coach.
  • Si esas habilidades no se desarrollan por causas específicas (miedo a hablar en público, timidez extrema,fobia social, etc.), usa terapia.
  • Si quieres que alguien no sólo te acompañe sino que te dirija, usa la terapia.

 

Cualquier coach debería una formación en psicoterapia mínima que le permita deducir si alguna de las características que presenta el cliente son mejor orientadas a través de la terapia. Lo ideal sería que en el mismo profesional confluyeran ambas formaciones; coaching y psicología o psicoterapia. Pero en este mundo competitivo en donde parece que incluyendo una palabra comodín en inglés todo “mola” más, hay muchos “profesionales” (por llamarles algo) que juegan con las personas, que traspasan la fina línea entre coaching y terapia en pos de mantener al cliente a toda costa, sin importarle si es la mejor opción para la persona que tienen entre manos. Me he encontrado casos de personas destrozadas porque su coach les prometió que en 8 sesiones habrían adelgazado X kilos y, al no haberlo conseguido, su autoestima había quedado reducida a la mínima expresión. Perdón, pero eso no es un coach, es un sacacuartos. Mujeres que me han comunicado que su coach les había instado a aplicar determinadas técnicas sexuales que las habían hecho sentir mal; eso no es un coach, eso es un sátiro. Personas con depresión cuyo coach les había tenido en un proceso de años; eso no es un coach, es un desesperado por pagar sus facturas o comprarse el último gadget tecnológico.

Sin embargo, la elección del profesional es tuya. Es importante que pienses qué necesitas y, sobre esa base, escojas al profesional que mejor se adecue a TUS necesidades. Pregúntate, ¿quiero ir de A a B solamente o trabajar más profundamente? Esta sencilla pregunta te dará la respuesta de qué necesitas.

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

Facebook Twitter Google+ YouTube   


Y, además, hago consultas privadas

contactoTodos estos temas y muchos más podemos tratarlos a través de consultas privadas. Sólo tienes que ponerte en contacto conmigo para una cita previa.

Los libros, a un click

Soy mas lista que el hambre Alicia en el país de las rosquillas, de Eva Campos NavarroUna Alicia especial, que te llevará a través de tu relación con la comida por un viaje de autodescubrimiento. O elige comenzar a ganar siendo más lista que el hambre. Dos libros relacionados pero muy diferentes entre sí que te ayudarán a reconocer las verdaderas razones de tu lucha constante contra los kilos de más y cómo acabar con ellas. Para siempre.  

3 comentarios en “¿Coaching o terapia?

  1. Hola Eva. No se si hablas como psicóloga o como Coach. Yo te voy a hablar como ex-bulímica y anoréxica durante 16 años. Y te voy a decir algo respecto a lo que comentas de que sólo si se es psicólogo se puede tratar este tono de trastornos. No me atrevo ni a calcular el dinero que mis padres, y después yo cuando trabajé, nos gastamos en este tipo de terapias (las que ” se dice” que son las que de verdad son las indicadas). Y sabes por qué? Porque, valga la redundancia, buscar el por qué no es suficiente. Yo nunca lo supe, de hecho. Y mira que me lo pregunté durante media vida. Como coach, que creo que eres, sabrás que lo importante es el para qué. Para que vomitaba, para qué quería bajar de peso, etc etc. Y el que uno tras otro psicólogo me dijera lo que TENÍA QUE HACER no sirve de mucho… otra cosa. Eso de que no se trata fobias y traumas con coaching, estoy de acuerdo que con la conversación solo es más complicado (Que no imposible) Pero hay dinámicas, y sobre todo, la PNL. Para terminar, decir que yo me Curé sola, y que me hubiera encantado encontrar en el camino a un Coach en esos años. Gracias. Espero que se publique. Por cierto, soy Coach. No soy psicóloga. Pero soy experta en trastornos alimentarios por experiencia vivida

    1. Hola Ana, buenos días.
      Siento muchísimo que no encontrarais el psicólogo que supiera ayudaros. Ante todo decirte que no creo que los psicólogos sean Dios, ni mucho menos. Es más, creo que muchos de ellos se lo creen y acaban haciendo unas barrabasadas importantes. Y parte de esas barrabasadas tienen que ver con la aplicación de técnicas obsoletas; no puedes aplicar técnicas de mediados o incluso finales del siglo XX cuando estamos en pleno siglo XXI, no tiene sentido. Pero el debate de las técnicas de psicoterapia usadas para muchos TA es otro tema.
      El quid de la cuestión es que el Coaching es SOLO UNA TECNICA. Como Coach sabrás, pues, que es sólo una fórmula para trabajar y llevar al coachee del punto A a un punto deseado B. Y ya está. Tanto el coaching como la PNL pueden ser útiles para determinadas cuestiones, no lo niego y de hecho yo las uso como parte de mi catálogo de técnicas, pero es eso; parte de un catálogo. Por cierto, la PNL -supongo que sabes- no deja de ser un refrito de técnicas de psicoterapia readaptadas.
      El caso es que, tras una anorexia, puede haber un Asperger no diagnosticado, por ejemplo. O un trastorno de personalidad narcisista. Tras una bulimia puede haber un Trastorno Histriónico de personalidad. Y son sólo algunos ejemplos.
      Y esas cuestiones, raro es el coach que sólo tenga formación en Coaching, y más aún de aquéllos que hacen un curso de una semanita, que pueda identificarlas y por tanto, ayudar a minimizar el impacto tanto en el objetivo como en el sujeto y su entorno.
      Un Coach sólo sabe, y sólo debe, trabajar la orientación del “Para qué”. Bien. Un psicólogo puede trabajar la orientación del diagnóstico, el trastorno y la patología subyacente. Y además, el “Para qué”. Y te puedes encontrar profesionales que no se atreven a salirse de lo que le enseñaron hace 15 años en la facultad, o que consideren que su orientación es la única. Como en todo. Pero eso no quita que, cuando hablamos de TRASTORNOS, el profesional adecuado sea el que es capaz de identificarlos y trabajar en las raíces, cosa que un Coach -repito, sin formación adecuada- no debe hacer bajo ningún concepto. Es más, las propias entidades certificadoras de Coaching hacen una distinción muy clara. Puedes ver un ejemplo aquí: http://www.asescoaching.org/el-coaching/
      Yo soy psicóloga y coach y yo misma NO trato trastornos de alimentación activos, ni mucho menos de personalidad. ¿Por qué? Porque hay que tener muy claros los límites profesionales y ser muy sinceros con ellos. Lo importante es siempre la persona que deposita la confianza en mí. Y yo soy consciente de que no tengo ni la formación ni las herramientas para hacer una ayuda efectiva en ese tipo de casos, aunque tenga la experiencia personal, pero es éso, MI EXPERIENCIA, lo que no significa que sea aplicable a todos los casos y mucho menos a casos que no tienen que ver con mi propia experiencia, como puede ser una ortorexia. Y he tratado a cientos de personas que, habiendo trabajado con coaches u otro tipo de terapias, venían más rotos, más liados y más destruidos que antes de trabajar con nadie. Y sí, puedo incluir algunos que provenían de psicólogos.

      Sea como fuere, creo que lo que te sucedió a ti no fue porque el Coaching SI y la Psicología NO, sino porque esos profesionales no supieron adaptar su orientación a tu necesidad. Y ese es otro punto de debate: si todos los profesionales fuéramos conscientes de nuestras limitaciones y capaces de derivar a otros profesionales más capacitados o mejor adaptados a las situaciones que el cliente (o paciente) nos plantea, estaríamos haciendo realmente nuestro trabajo que es el de ayudar y apoyar, aunque se nos fuera un cliente. Y con él, su dinero.

      Un abrazote

      Eva

      1. Gracias Eva por tus palabras. Estoy de acuerdo en algunas cosas que dices, sobre todo en que, como en todas las profesiones, puede haber o no profesionales. Pero en mi caso en concreto, no te hablo de 1 o 2 o 3. Te hablo de pasar por unos 10 psicólogos y psiquiatras. Lo que digo es, puede que ambas corrientes o como les queramos llamar, psicología y coaching sean, como poco, complementarias. Sigo pensando que ningún psicólogo (y di con al menos uno muy muy bueno) no indagó en mi para qué, por ejemplo. Y partiendo de ahí, posiblemente me hubiera dado cuenta antes de que hay otras opciones que las que yo estaba siguiendo con mi conducta. Y un Coach sí indaga en ello. Gracias de nuevo. Estoy convencida que tú eres profesional en ambas ramas. Un abrazo

Y tú, ¿qué piensas?