De tetona a Amazona (o cómo perdí parte de un pecho)

amazona eva campos navarroComo ya sabéis, hace unos tres meses que entré en quirófano para reconstruir mis brazos y mis pechos.

Por primera vez.

Tres meses después y 4 pasadas por quirófano más la situación no se ha resuelto como habría querido, como cualquier persona quisiera. El resultado actual es que me han tenido que extirpar parte del pecho derecho y que en vez de aureola y pezón, tengo una preciosa cicatriz. Y sí, digo bien, preciosa cicatriz, porque para mí representa que sigo aquí, que pese a todos los problemas y sustos que hemos sufrido tanto yo como mi familia y mi médico, éstos están resueltos y sigo adelante.

Pienso que en la vida hay ocasiones -muy pocas pero las hay- en que no queda más que un camino. Y creo que esas ocasiones tienen que ver con la salud o la pérdida de seres queridos, en donde la única opción es seguir adelante. La diferencia es la actitud a la hora de seguirlo; podemos quedarnos anclados en el dolor o tener una actitud vitalista, incluso con humor. Yo he escogido la segunda opción. Pero no ha sido fácil.

Cuando las cosas comenzaron a complicarse de verdad, quizás yo no era muy consciente de qué estaba sucediendo. Soy una mujer con una salud de hierro que jamás había tenido una situación médica, así que las palabras “necrosis”, “infección” o “septicemia” me sonaban a algo que no iba conmigo y, si iba, algo que debía ser de lo más normal. Creo que mi desconocimiento de estos términos me ayudó a no perder la calma y a afrontar la situación con serenidad. No podía escribir, ni usar mis brazos, apenas podía andar y hacer cualquier cosa sencilla, como comer, para mí era toda una hazaña. Pero pasado el punto crítico, comenzaron los miedos y el miedo a ver lo que había bajo las vendas era casi irracional, más aún teniendo en cuenta que el miedo a perder un pecho había estado presente en mi vida desde hacía muchos años. Y caí, caí en el vivir desde la enfermedad, caí en verme como una perdedora por haber perdido un pecho, caí en el abismo de la culpabilidad, del sentirme una muñeca rota. Caí en una situación en donde mi vida giraba en torno a que algo había ido mal.

Una semana después, hablando con una de mis clientas, ella me dijo “¡Eva! ¡Qué bien! ¡Te has convertido en la Amazona que realmente eres!” Y me dí cuenta de algo muy importante; estaba viviendo desde la debilidad, desde un rol de vencida, desde una actitud de fracaso mientras que otras personas me veían como una luchadora. Y me veían así porque realmente lo soy, porque todos lo somos, sólo tenemos que encontrar ese “click” que nos resuene dentro y nos haga empezar a actuar como tal.

Cuando sólo hay un camino, la diferencia es cómo lo andamos, nada más.

No os voy a meter el sermón de la necesidad de palparse el pecho y cuidárselo, porque ya todos lo sabemos, pero sí os pido que tengáis en cuenta que, además de tumores y cáncer, hay otras cuestiones que pueden hacer que se pierda masa y grasa mamaria; si veis algo anormal en vuestro pecho, aunque no sea un bulto, id al médico.

En mi caso, nunca sabré realmente qué es lo que ha pasado pero creo que, llegada a este punto, poco me importa; fuera lo que fuera que estaba ahí, ha desaparecido. Estoy sana, poco a poco puedo volver a hacer mi vida normal, me lo tomo con mucho humor (los chistes sobre tetas fantasmas, unicornios y tetris son el pan de cada día), he vuelto a reír a carcajadas, a tomar las riendas de mi cuerpo y a sentir que todo ésto no es más una anécdota de las que conforman el libro de la vida.

Y, ante todo, a ser feliz porque sigo creyendo firmemente que he venido a este mundo a ser feliz y nada y nadie me lo va a arrebatar 🙂

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

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3 comentarios en “De tetona a Amazona (o cómo perdí parte de un pecho)

  1. Bieeeen Evaaaa!!! Bravo bravísimo!!! Eres todo un ejemplo maravilloso de superación, valentía y lindisima y sana energia!!! Preciosa!!! Me alegro que estés bien y recuperada estaba deseando que publicases!!! Un Besazo y un abrazo enormes. Me alegro mucho de tu recuperación exitosa!!

    Vicky

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