La incoherencia de los españoles y la pérdida de peso

Creo que los españoles o no quieren no saben perder peso. La prueba es que el último estudio de la OCU sobre dietas y pérdida de peso es muy incoherente.

 

No lo entiendo y creo que tiene que ver con que nos gusta más aparentar que ser sinceros. El miércoles pasado el usuario de Twitter  me hacía eco de un artículo escrito en Vitónica sobre una encuesta realizada por la OCU que pretendía determinar tanto las estrategias que se usan en la pérdida de peso como las razones para perder el peso. Básicamente los datos son así:

Por qué adelgazar

Estos son los principales motivos que esgrimieron los encuestados:

  • Sentirse bien consigo mismo: 90%
  • Problemas de salud o consejo médico: 31%
  • Consejos de amigos/familiares: 18%
  • Mejorar su imagen en verano: 17%
  • Mejorar de cara a un evento (boda, entrevista trabajo…): 17%
  • Mejorar su vida social: 16%
  • Consejo de su pareja: 10%
  • Mejorar carrera profesional: 9%

Cómo adelgazar

  • Ejercicio: el método más recurrido. Un 31% de nuestros encuestados lo intentó solo mediante la actividad física (sin dieta).
  • Dieta más ejercicio: 13% de los encuestados.
  • Medicamentos: una solución marginal, con apenas el 4% de la muestra.

 

Analicemos un poco. En cuanto al método para adelgazar, curioso es que reseñen que el ejercicio fue el método más usado. Creo que los datos están sesgados, porque si el 31%+13%+4% usaron esos métodos, es decir, un total del 48%, el 52% restante ¿Se quedaron mirando las musarañas? No lo creo, creo que optaron por el método de dieta y nada más, que es lo que prima en este país, hacer dieta como algo temporal y luego ¡todo vale! volviendo a lo mismo. De hecho, los datos de recuperación de peso así lo avalan:

  • Uno de cada tres logró adelgazar (un 56% perdió la tercera parte de los kilos que le sobraban) pero solo el 10% no volvió a engordar.
  • El 50% recuperó algo de lo perdido, el 25% todos los kilos y un 15% acabó ganando más peso del que perdió.

Ergo, he de entender que el 90% de la gente que se decide a perder peso no sabe escoger métodos efectivos para ellos que puedan mantener en el tiempo y que sólo un 10% aprenden algo en su proceso. Y digo aprenden algo porque sería muy interesante ver cómo mantienen el peso, si efectivamente han cambiado rutinas y lo hacen de forma natural o si juegan al “de lunes a viernes a dieta y el fin de semana todo vale”, por poner un ejemplo de las barrabasadas que se hacen para mantener el peso. También me parece muy llamativo ese 4% que sólo escoge medicamentos, como si por tomarte una pastillita ya todo fuera a cambiar, buscando la pastilla de la felicidad que se ocupe de sus problemas en vez de responsabilizarse de ellos y de sus hábitos de vida. Y es que estamos muy habituados a ello; ¿que tienes el colesterol alto? Deja de comer huevos y toma, ¡pastilla! en vez de tratar la situación de forma integral, enseñando qué comer para que esa situación no se de. ¿Que estás triste y no sabes por qué? ¡No pasa nada! Tómate una pastillita de la felicidad que no importan tus razones, no importa que no te hayan enseñado a gestionar la tristeza, no importa si en verdad tienes una falta real de serotonina o es que tu vida es un desastre, no, da igual; pastillita y ya está. Y así nos va, caminando por la vida con muletas químicas para no responsabilizarnos de nuestro propio bienestar.

Otro dato curioso es la razón principal por la que la gente decide perder peso, en este caso se indica que es una motivación interna, por sentirse bien consigo mismo, y esto es lo que menos entiendo. Si el 90% de los encuestados lo hacen por esta razón, ¿qué les lleva a abandonar la dieta o a no buscar métodos personalizados y efectivos? ¿Es que estamos en un país de gente que prefiere comer y beber a sentirse bien con ellos mismos? Prefiero pensar que la gente dice eso porque es lo que se espera oír, pero que en verdad esa motivación interna no existe, porque sería muy triste pensar que a la gente le da igual cómo se sienten consigo mismos. Pongamos el caso de que ese 10% que no recupera peso está dentro de esa razón; tendríamos un 80% de personas que lo hacen por sentirse bien ¡pero recuperan peso! Y eso siendo optimistas. No entraré a analizar cómo se sienten esas personas, qué tipo de ciclos viven (como el sempiterno ciclo de la operación bikini) o las tonterías que pueden llegar a hacer, como hacer sin control dietas milagro, pero está claro que si crees que algo te va a hacer sentir mejor contigo mismo y no lo consigues, como mínimo te sientes frustrado.

Podría seguir analizando, pero creo que con estas pinceladas algo queda claro; el español quiere adelgazar sin esfuerzo, sin darse cuenta de que es un cambio de vida, sabiendo que le hará sentirse mucho mejor consigo mismo  pero, ante todo, mintiéndose, mintiéndose porque saben que es un cambio a muchos niveles y que con una pastillita no es suficiente, porque aunque se digan que se sentirán mejor, no es así (si fuera así, ¿no mantendrían el peso perdido? Creo que es de perogrullo, como explico  en El efecto yoyo, una decisión personal) pero, ante todo, creo que no hay consciencia de que perder peso definitivamente es también un trabajo mental, emocional y psicológico a muchos niveles y que desde las asociaciones e instituciones que tratan de generar consciencia sobre el problema es lo que se debería empezar a trabajar. De hecho en otros países el tamdem está formado por un nutricionista o médico y un psicólogo, porque entienden no sólo que la motivación ha de estar presente y que durante el proceso aparecen muchas cosas que gestionar, sino porque las razones que llevan a tener esos kilos son los que, en última instancia, hay que paliar. En nuestro país, el de la picaresca, esto no conviene. Como me dijo una vez un famoso médico; el negocio no está en hacer adelgazar, sino en que vuelvan a engordar.

 

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

Facebook Twitter Google+ YouTube   


Y, además, hago consultas privadas

contactoTodos estos temas y muchos más podemos tratarlos a través de consultas privadas. Sólo tienes que ponerte en contacto conmigo para una cita previa.

Los libros, a un click

Soy mas lista que el hambre Alicia en el país de las rosquillas, de Eva Campos NavarroUna Alicia especial, que te llevará a través de tu relación con la comida por un viaje de autodescubrimiento. O elige comenzar a ganar siendo más lista que el hambre. Dos libros relacionados pero muy diferentes entre sí que te ayudarán a reconocer las verdaderas razones de tu lucha constante contra los kilos de más y cómo acabar con ellas. Para siempre.  

Y tú, ¿qué piensas?