Procrastinación: Toma consciencia ¿postergas?

Durante las últimas semanas he hablado en la sección de artículos sobre la procrastinación, qué es y cómo nos puede estar influyendo en nuestra relación con la comida. Así pues, este ejercicio va a ayudarte a seguir ahondando en la procrastinación. Lo primero que tenemos que darnos cuenta es que postergar las tareas es un hábito y, por tanto, lo podemos cambiar.

A veces no tenemos claro si postergamos
A veces no tenemos claro si postergamos

 

Como sabes, lo primero que siempre trabajamos es identificar y tomar consciencia de qué nos sucede, por lo que el primer paso es ver si, efectivamente, estamos dejando de hacer cosas que debemos o necesitamos hacer, así que coge un lápiz y un papel y escribe:

  • Haz un listado de tareas pendientes a realizar. Pon todas, aun las más pequeñas e insignificantes, en el listado. Si no sabes cómo empezar, piensa en qué tendrías que hacer hoy mismo para que todo lo pendiente en tu vida estuviera resuelto. Por ejemplo, cocinar puede ser algo insignificante porque lo hacemos todos los días. Sin embargo, si muchas veces no quieres cocinar, puedes considerarlo procrastinación.
  • Convierte en minitareas las tareas grandes. Piensa para cada una de las tareas que has escrito pequeñas tareas que tendrías que realizar para completarlas. Así, por ejemplo, para cocinar tienes que hacer la lista de la compra, comprar, escoger el plato a cocinar, comenzar la elaboración, etc. Esto te servirá para identificar si es la tarea en sí o una parte de ella la que no quieres enfrentar.
  • Puntúa las tareas. Ahora, analiza las tareas bajo dos parámetros; la urgencia y la importancia. Por urgente entendemos aquellas cosas que necesitan de una atención rápida, mientras que la importancia se la damos a tareas que son relevantes. Así pues vas a dar dos puntuaciones a cada tarea, del 1 al 10, en donde 10 es lo más importante o relevante y 1, lo menos. Siguiendo con nuestro ejemplo, comprar es muy urgente e importante, sin ello no podemos cocinar. Cocinar no es tan urgente porque aún tenemos tiempo hasta la cena, pero sí es importante porque es la forma en que yo puedo controlar lo que ingiero.
  • Analiza las tareas.  Empieza por las tareas que más puntuación tiene y, para cada una de ellas, responde:
  1. ¿Qué piensas cuando surge la necesidad de realizar esa tarea? Por ejemplo, puedo pensar que no me incomoda ir a comprar, pero pienso que no soy buen cocinero así que no quiero cocinar.
  2. ¿Qué sientes sobre ella? Comprar incluso me gusta, ir al mercado y hablar con el frutero siempre es agradable, pero nunca he sabido cocinar bien, así que me siento ridículo y siento que no puedo hacerlo.
  3. ¿Qué estrategias usas para no hacerla? Si te bloqueas en este punto, puedes usar esta frase: “Cuando yo no quiero realizar la tarea X, yo lo que hago es…”  siguiendo con el ejemplo de la comida, nuestra frase podría quedar tal que “Cuando yo no quiero cocinar yo lo que hago es pedir comida al chino.” Y es en este punto en donde saltará más claramente la relación entre procrastinación y comida, así que atento.

Bien, acabas de descubrir la relación entre comida y postergar cosas. Una vez que la ha descubierto, ¡cámbiala! ¿Cómo? Con una sencilla pregunta: ¿Cómo puedo dejar de sentir eso negativo que siento para cada una de las tareas? Para responder esta pregunta, tómate todo el tiempo que necesites. De lo que se trata es de que manejes una nueva estrategia. Así, por ejemplo, si me siento mal cocinero puedo seguir un curso de cocina sana, puedo hacer recetas de páginas webs, puedo “jugar a experimentar” en la cocina,… Plantéate lo que quieras, lo que te haga sentir mejor.

Recuerda, postergar es un hábito que te impide, en cierta medida, asumir nuevos retos. ¡Cambia el hábito! ¡Asume los retos! ¡Coge las riendas!

Sigue siendo más lista que el hambre con Eva Campos Navarro: www.evacamposnavarro.es

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

Facebook Twitter Google+ YouTube   


Y, además, hago consultas privadas

contactoTodos estos temas y muchos más podemos tratarlos a través de consultas privadas. Sólo tienes que ponerte en contacto conmigo para una cita previa.

Los libros, a un click

Soy mas lista que el hambre Alicia en el país de las rosquillas, de Eva Campos NavarroUna Alicia especial, que te llevará a través de tu relación con la comida por un viaje de autodescubrimiento. O elige comenzar a ganar siendo más lista que el hambre. Dos libros relacionados pero muy diferentes entre sí que te ayudarán a reconocer las verdaderas razones de tu lucha constante contra los kilos de más y cómo acabar con ellas. Para siempre.  

Y tú, ¿qué piensas?