Tu San Valentín particular

Hoy, día de San Valentín, se celebra el día de los enamorados. Enamorados de nuestra pareja, en muchos países se celebra también el día de la amistad. Es curioso, sea como sea es un día para celebrar la felicidad de las relaciones. Hablando con una gran amiga este fin de semana, ella se quejaba de que no existía un día de los “solteros” en donde se celebrara el amor por uno mismo. Normal que no exista; eso debería ser todos los días de nuestra existencia.

Por eso hoy el ejercicio va encaminado a que te celebres, a que te quieras y celebres que te conoces.

El ejercicio es bien sencillo y te pido, por favor, que lo lleves a cabo. Puede que al principio te cueste mucho y tú mismo no te creas lo que escribes, pero si lo escribes es porque, de alguna manera, está ahí.

Vamos a por ello.
Vas a escribir 100 cosas positivas sobre ti. ¡100! Eso es mucho… No es tanto. Vas a escribir 100 cosas positivas en cada una de estas categorías:

Corporal: Cosas positivas sobre tu cuerpo. Tus ojos, el color de tus ojos, tu cabello, tu fina piel, tus uñas tan cuidadas, esos hoyuelos que te salen cuando sonríes, esa nariz respingona,  el arco perfecto de tus cejas, esos labios rosados o tus manos de pianista. ¿Lo ves? En treinta segundos he podido escribir al menos 10 cosas. ¡No es tan difícil! Si te resulta complicado, coge unos minutos para mirarte al espejo. Repasa tu cuerpo desde la cabeza a los pies fijándote detalladamente en él. Estoy segura de que encontrarás cosas que te gusten, cosas en las que quizás no has reparado o hace mucho que no te fijas, pero que te gustan de ti y de tu cuerpo.

Tu entorno: Cosas positivas que haces o tienes con respecto a la gente que te rodea. Por ejemplo, te gusta tener siempre una palabra de aliento para los demás, eres una persona en la que los demás confían, tienes un mundo interior rico y tienes amigos para compartirlo, eres una persona honesta, etc. Aquí incluye cosas sobre ti y de ti con respecto a tu mundo, es decir, cosas que haces con o por los demás y que te gusta. ¡Ojo! No confundas lo que haces por los demás que tú quieres hacer y lo que haces por los demás como obligación. Si te gusta escuchar a tus amigos, inclúyelo, pero si lo vives como una obligación, óbvialo.

Tú contigo misma: Cosas positivas que haces por y para ti. Por ejemplo, eres (o eras) una buena estudiante, te encanta hacer punto y se te da bien, tienes una gran memoria, eres una gran cocinera, tienes capacidad de aprendizaje, compras comida sana para cuidarte o cuidas tu cabello. Incluye todas las cosas positivas que haces por y para ti.

Rasgos: Rasgos de cómo tú eres. Por ejemplo, puedes considerarte una persona leal, sincera, alegre, simpática, inteligente, decidida, etc. Busca características de tu personalidad que consideres positivas. “Ya, claro, pero es que no tengo nada positivo…”. Déjame que te explique algo. Todo el mundo tiene dos caras. Una persona que es muy tímida puede ser muy desinhibida dependiendo de la situación. Por ejemplo, puede ser muy tímida con la gente nueva, pero con sus amigos puede ser muy abierta y jovial. Si estás aún en ese punto en el que te ves sólo como un compendio de cosas negativas, haz un listado de esas cosas negativas y busca un recuerdo de un momento en el que fuiste lo contrario. Por ejemplo, Sonia cree que es una persona de naturaleza negativa, pero cuando hizo la entrevista para su actual trabajo, salió y me llamó por teléfono: “Eva, estoy segura de que lo he conseguido”. En ese momento fue muy positiva.

Logros: Sí, ahora toca hacer un poco de memoria y recuperar todos los logros que has ido consiguiendo a lo largo de tu vida. Por ejemplo, lograste terminar la escuela, sacarte el carnet de conducir, completar esa dieta tan horrible una vez, enamorar a ese chico que tanto te gustaba, pasar una noche de camping cuando temías los animalitos del bosque, etc. Busca cosas que lograste, pero ten en cuenta una cosa: sólo se consigue aquello que se intenta, y en el intento, hay que poner una cosa: intención. Por tanto, sí, estoy segura de que has hecho muchas cosas en la vida, pero fíjate en aquellas que has hecho porque querías conseguirlas.

Aunque ahora no te lo creas, estoy segura de que en este punto ya tienes esas 100 cosas positivas.

Bien, ahora viene la parte más divertida del ejercicio. Vas a escribirte una carta de amor, una carta sincera y llena de todas esas cosas que has escrito, descubierto o redescubierto de ti misma. La carta tiene que comenzar de esta manera:

“Querida [Tu nombre]. No sé si alguna vez te lo había dicho, pero hoy tengo todo el valor para poder decirte estas palabras. Te amo. Amo tu…”

Y a partir de ahí puedes ir poniendo esos rasgos físicos, de comportamiento, de personalidad o esos logros que has ido describiendo. Por ejemplo:

“Querida Eva. No sé si alguna vez te lo había dicho, pero hoy tengo todo el valor para poder decirte estas palabras. Te amo. Amo tu forma de sonreír por las mañanas, y esos hoyuelos que te salen. Amo tu cuello esbelto, que descubriste cuando conseguiste el logro de dejar tu obesidad atrás.”

No te cortes. Si necesitas tres folios por las dos caras, úsalos. Si eres una persona más escueta en palabras, no pasa nada. No te pongas límite de cuánto has de escribir, lo único que tienes que hacer es ir escribiendo regocijándote en cada una de las palabras que escribes, sintiéndolo como una verdadera carta de amor, porque, ¿sabes? Lo es.

Conócete más en www.evacamposnavarro.es

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

Facebook Twitter Google+ YouTube   


Y, además, hago consultas privadas

contactoTodos estos temas y muchos más podemos tratarlos a través de consultas privadas. Sólo tienes que ponerte en contacto conmigo para una cita previa.

Los libros, a un click

Soy mas lista que el hambre Alicia en el país de las rosquillas, de Eva Campos NavarroUna Alicia especial, que te llevará a través de tu relación con la comida por un viaje de autodescubrimiento. O elige comenzar a ganar siendo más lista que el hambre. Dos libros relacionados pero muy diferentes entre sí que te ayudarán a reconocer las verdaderas razones de tu lucha constante contra los kilos de más y cómo acabar con ellas. Para siempre.  

2 comentarios en “Tu San Valentín particular

Y tú, ¿qué piensas?