Cirugía bariátrica ¿sí o no?

Me llegan muchos mensajes preguntando si la cirugía bariátrica es una buena opción para adelgazar y no recuperar peso. Lógicamente, una opción tan invasiva (y cara) produce muchos recelos y lo que se busca es que sea 100% efectiva. Pero ¿es oro todo lo que reluce?

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El proceso de cirugía bariátrica es el proceso más invasivo para adelgazar

Hola Eva, buenos días. Tengo 40 años y llevo toda mi vida a dieta. Me sobran unos 35 kilos así que he pensado en hacerme una operación de cirugía bariátrica. Estoy harta, llevo toda la vida luchando contra los kilos de más y no consigo quedarme en mi peso y, si lo consigo, siempre vuelvo a coger peso y creo que la única opción es la cirugía. ¿Tú qué opinas? Muchas gracias, Ana.

Estimada Ana;

Yo no soy médico para darte una opinión sobre sus ventajas, riesgos y efectos secundarios, pero te puedo dar mi opinión personal. Antes de mi “crack” estuve mirando muchas opciones y una de ellas, cómo no, fue la cirugía. Lo que buscaba era terminar con el problema de raíz, pero personalmente no creo que esta sea la única solución definitiva.

Esta opinión se vio respaldada cuando en el 2012 The Journal of the American Medical Association (JAMA) publicó un estudio en donde reflejaba un dato para pensar: los pacientes de este tipo de cirugía presentaban un aumento significativo en el consumo de alcohol, llegando a representar un 2% de nuevas adicciones. Parece poco pero considero que este dato nos arroja algo muy importante sobre esta opción que hay que analizar. ¿Por qué hay un incremento en el consumo de alcohol llegando, en algunos casos, a la adicción? Creo que tiene que ver con la incapacidad de usar la comida para “evadirse” de los problemas. Es decir, este incremento de alcohol lo que representa es que muchas personas creen que el paso por el quirófano va a resolver todos sus problemas pero, cuando eso no es así, se dan al alcohol porque ya no pueden comer como antes. Porque cuando tienes una operación de este estilo, lo que comías, cuándo e incluso cómo, cambia.

He tratado a personas que llegan con cirugías recién hechas pero que se saltan las dietas y a personas con años de cirugía que han recuperado gran parte del peso. El estómago es un músculo y, como tal, si lo entrenas se hace más grande. Por eso, aunque la cirugía lo hace pequeño, si poco a poco vas metiendo más y más comida, es posible recuperar parte de su capacidad y llegar, de nuevo, a atracones o a consumir una gran cantidad de comida y, por tanto, engordar. Así pues, no es tanto la cirugía sino qué haces posteriormente con ella. Es decir, la cirugía te supone un gran paso, pero no te exime de seguir trabajando otras áreas, en concreto tu verdadera relación con la comida, para qué usas la comida y todo lo que tiene que ver con la parte interna y emocional. Puedes usar la cirugía como un “reset”, como una forma de comenzar de cero, pero si tienes una mala relación con la comida, la cirugía no te la va a sanar. Una vez más, es un método que sólo ayuda superficialmente, pero si quieres de verdad modificar qué te lleva a comer, sigues necesitando hacer ese trabajo interno.

Espero haberte ayudado y, tomes la decisión que tomes, hazlo porque lo sientes, comprometiéndote contigo misma.

Un cordial saludo,

 

Eva

Coach, psicóloga y escritora. Soy más lista que el hambre, y tengo razones de peso.

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Y tú, ¿qué piensas?